Ya hemos completado 3 de las 4 formaciones de la serie The Big Four, parte del programa Erasmus+ Open Door – Nature for Social Inclusion. Esta vez nos adentramos en el corazón de la naturaleza salvaje de Chequia — las hermosas, rústicas e impredecibles montañas Rychlebské Hory — para vivir una poderosa experiencia de Wilderness Therapy, organizada por nuestros socios checos Terapie divočinou.
Del 13 al 18 de mayo, nuestro grupo internacional de trabajadores y trabajadoras juveniles de Polonia, España, Rumanía y Chequia pasó cuatro días intensos y tres noches completamente inmerso en la naturaleza. Lejos de las zonas de confort, cerca del suelo y, sobre todo, más cerca unos de otros. la formación fue guiada por un equipo con amplia experiencia — Michal, Petra, Janko y Janka — quienes nos acompañaron a través de profundos procesos personales y grupales. Los días se llenaron de caminatas, recolección y filtrado de agua, fuegos, círculos de palabra, trabajo metafórico y momentos de silencio reflexivo. Exploramos historias de vida mediante el ejercicio “El Río de la Vida”, encontramos nuestros propios caminos en el bosque y dormimos bajo los árboles, sin importar el clima. Y el clima… se convirtió en uno de nuestros grandes maestros. En el día emocionalmente más intenso, nos sorprendió una tormenta inesperada. La lluvia se convirtió en nieve — sí, ¡nieve en mayo! — justo cuando preparábamos el campamento.
Ropa empapada, manos frías, aliento que se convertía en humo… y aun así, algo cambió. Compartir la dificultad acercó más al grupo. Secar calcetines al lado del fuego se volvió una lección de cuidado y resiliencia. Esa noche se quedará con nosotros por mucho tiempo. A lo largo del camino, un mensaje se hizo evidente: cuando descuidamos o cuidamos nuestras necesidades básicas — comida, calor, descanso, seguridad — tiene un impacto profundo en nuestro mundo interior y en nuestra conexión con los demás. La naturaleza salvaje tiene la capacidad de hacer visible lo invisible. Entre silencios y risas, esfuerzo y claridad, esta formaciónn nos ayudó a reconectarnos con la naturaleza y con nuestra propia naturaleza humana. Volvimos no solo con herramientas de trabajo, sino también con historias, reflexiones y también con algo más profundo: una experiencia compartida de crecimiento.
Próxima y última parada: Rumanía — para cerrar los Cuatro Grandes.





